lunes, 28 de febrero de 2011

Los sinsabores del verdadero Bolaño

Leer a Bolaño es para mí reencontrarse con eso que yo llamo Escritor con mayúsculas pero que no sé definir en absoluto. Por eso me lo dosifico. De tanto en tanto, me meto entre las páginas de un Bolaño. Y voy despacio, porque a no mucho tardar me habré quedado sin mas Bolaños. Y lo cierto -por desgracia- es que la lista de Escritores con mayúsculas no es lo que se dice nutrida.

No me interesa la polémica que parece rodear el nuevo manuscrito rescatado por Anagrama. Para mí, este libro es más novela que muchos -muchísimos- que se proclaman tal cosa. Pero también es cierto que no conviene leerlo sin haber leído al menos 2666, de modo que el aliento mítico de lo que considero una de las mejores novelas jamás escritas pueda envolver este texto evidentemente inconcluso pero que supura genialidad por todas sus heridas.