miércoles, 13 de abril de 2016

La pesquisa de Rayo Verde

A Juan José Saer hay que leerlo despacito.

Con ese regusto que proponen ciertos platos de condimentación sutil.
Y eso que en este caso, me aventuro, no estamos ante una de sus grandes novelas, sino ante un experimento, no sé si divertimento (del autor, no del lector), o ante una de esas fugas de material que sufrimos a veces quienes escribimos durante muchos años... ciertos textos se nos van de las manos y no hay quien los discipline.

No, no es "una novela de género", como dicen...
Es una novela.
Eso sí: laberintos, historias dentro de historias, giros efectistas, personajes duros, sangre, vísceras... pero todo ello arropado por un lenguaje nada habitual en los lares de género.
Lástima que de las dos historias, la que más prometía es la que queda abandonada, así, sin mas.

Habrá que buscar más Saer...