Imposible no acudir a mi cita de cada año con Sabato y la noche de brujas.
Sabato hubiera cumplido hoy (o ayer) 111 años, un número irresistiblemente rocambolesco.
Y este año es especial porque Antonio Ñeco -autor de El Maestro de Casas Viejas- y yo hemos decidido abordar nuestra última Sincro-Lectura, que será, por supuesto Sobre Héroes y Tumbas.
Volvemos a caminar con Martin por Buenos Aires. Volvemos al Parque Lezama donde intuimos la presencia vaga de Alejandra. Volvemos a cabalgar con el general Lavalle. Volvemos a descender al mundo ominoso de los ciegos. Volvemos a hacernos las preguntas esenciales y a constatar que no tenemos respuestas...
Y eso es precisamente lo que nos mantiene escribiendo o pensando en escribir o decidiendo que vamos a escribir o aguantando el tirón de los acontecimientos cotidianos hasta volver a escribir...
1 comentario:
Seguirá el maestro cumpliendo años
y nuestra memoria se abrirá en carne viva
cada noche de brujas
con un conjuro de café y nostalgia.
Y es que Sabato cada día escribe mejor.
Antonio.
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