domingo, 21 de julio de 2019

"La escritura es un ritual sagrado" Entrevista a Jesús García Blanca


Comparto esta entrevista que [nunca] me hicieron en un medio de comunicación digital [que probablemente no existe] y en la que me explayé sobre los libros, las ficciones y el martirio de la escritura.



"La escritura es un ritual sagrado"


Entrevista a Jesús García Blanca

ESCRITURAENLOSLÍMITESPUNTOCOM
Por Noé Xiste. 24 de junio, 2019


Jesús García Blanca nació en algún lugar del espacio mítico que une el Mar Interior y el Océano, o para entendernos, en las inmediaciones del Estrecho de Gibraltar que él llama “El paso de Briareo”. Tras decenios de silencio en lo que se refiere a ficciones —aunque ha publicado un puñado de ensayos críticos sobre salud, educación y ecología— ha decidido empezar a compartir sus textos, algunos escritos hace la friolera de cuarenta años. Estas circunstancias tan poco habituales en un escritor nos movió a Escrituraenloslímitespuntocom a contactar con él y proponerle una entrevista que realizamos vía correo electrónico, por lo que no estamos seguros de haberlo entrevistado, pero así son las cosas en los límites…

NX: Dos novelas casi al mismo tiempo ya es poco frecuente. Pero esperar casi cuatro décadas para publicar lo es menos aún…


JGB: Hice algunos intentos… hará quizá treinta años, y posteriormente hace diez años lo volví a intentar con más —digamos— empeño. Tengo una pequeña colección de negativas editoriales, algunas muy pintorescas… Pero hubo un momento en que me impliqué en temas sociales y me concentre en escribir y publicar sobre ellos… o mejor diría contra ellos: medicalización de la salud, vacunas, cientificismo, manipulación genética… pero por debajo continué escribiendo… a rachas… y ahora, ahora siento que ha llegado el momento de compartir mis ficciones con lectores, con lectores desconocidos… ya que hasta ahora solo he importunado a amigos y familiares.

NX: ¿Y por qué has elegido Amazon? Tengo que preguntártelo…

JGB: Verás… los manuscritos se estremecían en los cajones y los mecanoscritos se angustiaban encerrados en el disco duro… los escuchaba crujir por las noches… Yo creo que todo artista crea para compartir, para comunicarse con seres desconocidos que sobreviven en islas perdidas… Así que todo vale.


NX: Háblanos un poco de tus escritores, de los que te han impactado o han influido en tu escritura o los que más has disfrutado o disfrutas leyendo.

JGB: Como tantos otros, yo empecé con los tebeos, en mi caso El Guerrero del Antifaz y después pasé a Verne, Conan Doyle, Poe y Lovecraft junto con toda la ciencia ficción que llegaba entonces vía Bruguera: Asimov, Silverberg, Clarke, Dick… Esas lecturas marcaron mis primeros textos. Luego, gracias a un inolvidable profe de la Escuela de Magisterio, Miguel Teruel, conocí a los sudamericanos del Boom y otros: Cortazar, García Márquez, Donoso, pero sobre todo y por encima de todo, Sabato. Si hay un escritor al que deba no ya mi forma de escribir sino el hecho de escribir es Sabato. No por sus temas ni su estilo ni nada de eso. Sino por su actitud ante la escritura que definió para siempre mi propia relación con ella, especialmente en el caso de El Segundo Río en el que la escritura es en sí misma uno de los protagonistas: los rollos, las bibliotecas, las escrituras cifradas. En definitiva, por culpa de Sabato, la escritura es para mí un ritual sagrado.

NX: Y ahora, ¿qué lees?

JGB: Bueno, esta entrevista la hacemos un 24 de junio, que es la fecha mágica o maldita de nacimiento de Sabato. Y son ya muchas las veces que la fecha me mueve a releerlo. Así que estoy por enésima vez inmerso en Sobre Héroes y Tumbas. Y en la mesa me esperan los libros de Erri de Luca y en lontananza acabo de toparme con un escritor mexicano que no conocía en absoluto: Mario Bellatín. Aunque mis referencias habituales, son Kafka, Modiano, Kenzaburo Oe, Vila-Matas, Bolaño o Cartarescu entre muchos que olvido… si alguien está interesado puede mirar mi blog Kefet: Las Escrituras de la Noche en el que llevo un modesto diario de lecturas y micro reseñas.




NX: Y por qué esa obsesión tuya con la K, con las palabras con K o con la misma letra K… ¿algo relacionado con Kafka?

JGB: La K es obviamente Kafka. Pero es más cosas, algunas muy personales. Para empezar es Peter Hammill, quien allá por el 82 sacó un disco que se titulaba Enter K y entonces no sé muy bien por qué la K comenzó a significar ese otro yo oculto, el otro músico dentro de PH y el otro escritor dentro de mí, y ese escritor no podía ser más que Kafka, que rompía las reglas de lo real, que representaba el escritor sagrado que quizá Sabato quiso ser, ese escritor capaz de estar sentado una noche entera y escribir al dictado de lo desconocido. Sabato es el hierofante y K es el único que viajó al otro lado y volvió, eso sí, por poco tiempo. Y PH/K es mi Caronte para el territorio mágico de la música… él pulsa esos acordes que me trastornan, esa teclas del piano que retuercen mis entrañas… una cosa es escuchar música y otra muy distinta escuchar a todas esas presencias dentro de PH: K, Nadir, el angel, el asesino, el refugiado…

NX: Las dos novelas recién aparecidas en Amazon son como he dicho muy diferentes al menos exteriormente: hablamos de una novela corta de apenas un centenar de páginas y de un complejo novelón de más de setecientas páginas, una novela-río ¡y nunca mejor dicho!

JGB: En este caso yo diría más bien una novela-mar, el Mar Interior… en todos los sentidos.

NX: Hay otro contraste llamativo entre ambas novelas: tardaste decenios en escribir El Manuscrito de Apolonio mientras que Redención dices haberla acabado en apenas dos meses. Está claro que no tienes un método fijo de trabajo…

JGB: No, no hay método. Hay escritura. Hay ese ritual sagrado que te he mencionado, una ritual que desconozco previamente y al que me abandono…

NX: Sabrás que ya hay quien especula por ahí sobre esto, así que acláranoslo de una vez: ¿Es Redención una historia real?

JGB: Desde que comencé a escribir he buscado los límites entre imaginación y memoria… y debo confesar que no los he encontrado…

NX: Entonces cómo debemos leer esa historia…

JGB: No tengo nada que decir sobre cómo leerla. Cada lector verá, buscará, encontrará o no su relación con ese… desgarro. Para mí es una historia real… tan real como las de Apolonio, Kissos o Anaxándrides…



NX: El Segundo Río ¿es una trilogía, una novela por entregas, una novela demasiado extensa para editar reunida o simplemente un texto que aún no has acabado?

JGB: El Segundo Río es mi exploración del mundo antiguo, no del “verdadero” mundo antiguo, quiero decir, ese que asoma en los libros de historia, sino del que tengo dentro de mí, dentro de mi memoria y dentro de mi imaginación: imágenes distorsionadas, hechos que me emocionaron cuando era un niño, ciudades que imaginaba y con las que soñaba, trirremes atravesando el Mar Interior, bibliotecas perdidas llenas de manuscritos misteriosos que contenían secretos inconfesables o trascendentes para la humanidad, hazañas épicas que poco a poco fueron tiñéndose de sangre, criaturas míticas, subterráneos que comunican islas, túneles infernales, monstruos indescriptibles…

NX: Cuarenta años ¿no es una pasada... ?¿De verdad has dedicado cuarenta años a una novela?

JGB: Depende de lo que signifique “dedicar”. ¡Desde luego que no he estado escribiendo cuarenta años! Hace unas semanas, cuando decidí volver a esta novela tras varios años de abandono recopilé los manuscritos y mecanoscritos que tenía en casa, en un viejo baúl junto a la documentación. He ordenado y archivado un total de 18 carpetas que contienen un número desconocido de folios… cientos, muchos cientos en diferente estado de envejecimiento… y afortunadamente fechados, por lo que he podido establecer períodos de escritura física de escritura efectiva si podemos llamarla así.
Empece en 1980 en La Línea, esbocé los primeros esquemas de la primera entrega en Jerez, en 1986. A partir de ahí, cada retorno tras un amargo abandono se lo debo a ella, a mi compañera actual a la que conocí en 1987 y que hizo suyo el proyecto, el personaje, y al autor. Así volví al manuscrito casi un año entre el 88 y e 89 en Calafell, dos años entre 1991 y 1993 en Granada, un curso en Guadix entre el 93 y el 94, meses de 1995 y 1997 de nuevo en La Línea, y a partir de ahí en Ex: años entre 2002 y 2005, un salto a 2007 y momentos sueltos entre 2007 y 2013; después revisiones hasta hace un mes.

NX: A mí me salen doce años que ya es una cifra apabullante y más aún si entre medias no has dejado de darle vueltas, y además has escrito otras novelas, entre ellas, esta breve historia que publicas también en Amazon, pero hay más textos, ¿no es así? Cuéntanos...

JGB: Hubo un momento… no sabría situarlo con exactitud… pero sería allá por los ochenta, en el que comenzaron a surgir textos que no pertenecían a Heptaplus, que es como yo llamaba entonces a El Segundo Río. Eran una mezcla de relatos, recuerdos, reflexiones, todas en forma de cartas, de hecho los fui titulando Epistografía y publiqué algunos en Ediciones Elm Street, una loca aventura que se menciona en Redención. Era una tentación de comodidad dejar por un tiempo el complejo mundo de Apolonio y dejarme llevar por esas cartas que fluían sin esfuerzo.

NX: Y esos textos ¿se han convertido en novelas, en libros de relatos…?

JGB: No. La mayor parte están por ahí en carpetas, abandonados. Algún fragmento acabó formando parte del Manuscrito de Apolonio, y otros fueron el arranque de mis viajes de retorno a la infancia: Cámara oscura, que ahonda en esas cosas que nos parecen tan misteriosas cuando somos niños y que se mezclaron a fuerza de mirar fotos antiguas con un misterio de adulto: ¿cómo se fijan las imágenes en el papel? ¿Cómo se atrapa el tiempo? Así que hice un esfuerzo de depuración de recuerdos, de pregunta sin respuesta y lo mezcle con recuerdos que nunca tuve: los orígenes de la fotografía y los empeños meticulosos de Joseph Nicéphore Niepce para detener el tiempo.



NX: ¿Hay mucho más en esas carpetas?

JGB: No sabría decirte lo que ahora me parecería aprovechable y lo que simplemente volvería a guardar porque me cuesta mucho tirar… sé que tengo mucho papel acumulado que nunca verá la luz, desde hace unos años me pasé a las libretas y tengo una nutrida colección de todos los tamaños y estilos, unas pocas vacías y algunas rellenas sin orden ni concierto que se dice… y hay por ahí una etapa de microrrelatos. Creo que fue cuando se me ocurrió abrir el blog Las Escrituras de la Noche… llevaba mucho tiempo sin escribir… sin escribir para El Segundo Río, digo… y pensé que podía retomar la escritura dando esos pasos breves que no exigen planificación, ni siquiera pensar, solo poner las manos en el teclado. Después decidí que el blog sería un diario de lecturas pero soy muy poco disciplinado y a veces lo abandono durante semanas y luego tengo que hacer memoria de los libros que había leído… Los microrrelatos son cómodos, no te llegas a encariñar con ellos y te importa menos lo que les pase… El Segundo Río es lo contrario, es un peso descomunal, una responsabilidad abrumadora, ni siquiera cuando no escribo, durante esos meses o años, he podido dejar de pensar en ese mundo, de recordar las historias que he ido contando o las que estoy por contar…

NX: Nos ha llamado especialmente la atención un título que aparece en tu biografía: El Misterio de la Caja Negra, que parece un título que intencionadamente remite a literatura de género…

JGB: El Misterio de la Caja Negra es un caso aparte. Mi compañera y yo leímos juntos todas las historias de Sherlock Holmes cuando compartíamos un apartamento en Calafell, en 1989. Así que cuando se acabaron decidí escribir una para ella y regalársela por capítulos en nuestro aniversario de “encuentro” que también es su cumpleaños. Se me ocurrió escribir no un caso de Holmes que me imponía mucho respeto y me parecía demasiado evidente, sino lo que yo proponía como la última aventura del Dr. Watson antes de su retirada a Escocia viejo y enfermo.

NX: Entonces no aparece Holmes?

JGB: Aparece fugazmente, no lo desvelaré, pero está presente todo el tiempo encarnado en Louis Coq, un personaje basado en un amigo que hice por esa época a raíz de mi interés por Egipto, un rebelde de la Egiptología, un desmontador de mitos que me impresionó por su lucidez y que trasladé a mi historia convertido en detective-arqueólogo que seguro dará mucho de sí…

NX: Anuncias una serie o algo parecido?

JGB: No me atrevo, pero estaba trabajando en un segundo caso de Coq cuando ella -una vez más- volvió a ser decisiva para retornar a El Segundo Río y abandonar todo lo que tenía entre manos…

NX: Bueno, a razón de cuarenta años por entrega, vas a necesitar al menos ochenta para acabar, ¿no?

JGB: No, procuraré acabar en cuarenta y dejarme los otros cuarenta para disfrutar de las ventas, la fama y todo eso… En serio, esta vez no habrá excusas. Y ten en cuenta que el proceso de documentación está hecho salvo pequeños detalles, así que la cosa es escribir, escribir y escribir mientras pueda.


Entrevista publicada originalmente en LITERATURAENLOSLÍMITESPUNTOCOM:
http://literaturaenloslimines.com/entrevistas.98663kk.html

Las novelas en Amazon:
El Segundo Río. El Manuscrito de Apolonio: https://www.amazon.es/dp/1076697488



5 comentarios:

ANA dijo...

Tu activismo en las redes contra la injusticia de la salud en manos de mafias médicas es algo que esta ayudando a muchos a ver un camino distinto del que te marcan los intereses , la mayoria de las veces de sufrimiento y muerte. Yo amaba la medicina hasta que descubri el negocio que nos mantenia enfermos y sin esperanza. Gracias a ti y a tus "denuncias" que son sobre todo información, y que ayuda a encontrar otra esperanza que no es la oficial.Tu obra literaria seguro que tienen el sello humanista e imaginario de escritores , como Sabato, o de genios como Holmes. Hoy en un mundo desestructurado necesitamos voces criticas y llenas de ideas por un mundo que nos saque de este oficial perverso y que ya no sirve.

Franju Serra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Franju Serra dijo...

Gracias por compartir esta entrevista Jesús

Jesús García Blanca dijo...

Gracias por tus palabras Ana.
Es importante saber que hay gente al otro lado y que el tiempo y la energía dedicados a esa lucha sirve a otras personas.
Espero tu opinión y tus comentarios si te adentras en mis ficciones.
Salud
J

Jesús García Blanca dijo...

A ti por leerla y comentar.
J