Es difícil seguir la evolución de estos autores que se traducen sin orden, a golpe de criterio publicitario y en ocasiones sin mucho conocimiento por parte de los supuestos especialistas. A modo de ejemplo: acabo de ver en el monográfico que la revista Qué leer dedica a la novela policíaca que La mujer de verde es el "debut" de Indridason en España. Al parecer ya no se recuerda que RBA ya había publicado en 2006 -supongo que con escaso éxito de ventas- Las marismas, con una magnífica fotografía de portada que un buen día me llevó a comprar a aquel desconocido en una librería de saldo.
Quizá me hago un lío yo también, y esta "nueva entrega" del inspector Erlendur Sveinsson no es tan nueva. Sea como sea, se observa un cierto empeño en profundizar, más allá de los pormenores del caso -limpiamente trazados- en los recovecos helados -en más de un sentido- del hermano casi gemelo de Wallander.
Pero sí, más allá de ese recurso perfectamente resuelto para acercarnos al pasado -osea, al interior de Erlendur- que es su brutal sentimiento de culpa por la trágica y absurda muerte de su hermano, estamos otra vez ante una de esas novelas de género que se agradecen piadosamente.









































Me adentro en el texto con el impacto de 2666 disparos de emoción en mi espíritu.






